Ir al contenido principal

Nuevo comienzo

Bienvenides!

Este blog, nuestro blog, será un simple recopilatorio de cuentos, textos y pequeños escritos de mi autoría. Encontrarán humor, crítica, absurdo, penas y pruebas varias, nada muy serio.
Siempre se agradecerán comentarios y sugerencias, aunque principalmente se valorará la simple lectura.
Gracias por visitar este espacio, nos leemos.😘

Comentarios

Publicaciones destacadas

π

Abrió sus ojos y se encontró con más de diez pares de pupilas que la examinaban. Pertenecían a todas caras conocidas, todas de amigos o familiares que la querían. Habían llegado desde varios puntos de la ciudad, en cuatro o cinco autos, y la observaban desde arriba, encorvándose un poco sobre su cama. Estaba triste, con ganas de llorar. Aunque intentaba evitarlo, para no preocupar a sus visitantes, sus ojos demostraban cansancio y la inclinación de sus labio, dolor. Ese dolor que desde hacía tanto tiempo la venía acompañando y la obligaba a calcular fríamente sus movimientos y evitar algunas comidas. Ese dolor que hasta parecía cómodo dentro suyo. Tanto, que no creía que vaya a irse nunca de allí. La saludaron. Los turistas, invasores de esa pena absoluta, querían saber cómo estaba. Como si no supieran que sufría en silencio, como si estuvieran esperando una mentira para calmar su conciencia, pusilánimes. Pero no, no señor, ella no los iba a dejar marchar tan fácil. Con u...

Por favor, ayudame

El miércoles perdimos dos a cero en un partido del que, además de esa amateur, irresponsable y estúpida mano, poco se puede decir. Pero el domingo el estadio era una fiesta, preparados todos para festejar eso que nunca pensamos festejar. Iba a ser un festejo de alivio, de calma y de paz, un festejo que marcaría el final de esa agonía que no terminaba en el cementerio. En su lugar, hubo 89 heridos en el hospital. Millones muertos de dolor, de angustia, impotencia y desesperación. Probablemente exista algún muerto real, oculto de las estadísticas formales, solo frente al televisor de su casa, rodeado de desconocidos en el bar de la esquina, desangrado en una bañera o cabeceando de frente un tren. ¿Qué hicimos para merecer esto?, nos preguntamos muchos, llorando abrazados a un amigo, rompiendo el vidrio de una concesionaria de autos. Otros, como quien te escribe, llorando, mirando el cielo oscurecido cuando todavía era de día, por culpa de ese ascendente humo negro que reflejaba a la...

La Revolución

— Gracias compa ñ eros — comenz ó su discurso mientras levantaba la mano para acallar al p ú blico — , gracias compa ñ eras. Estamos aqu í reunidos, compa ñ eros y compa ñ eras, en esta asamblea internacional de emergencia convocada por las razones de p ú blico conocimiento, para poner fin al reinado del terror que los humanos nos est á n haciendo vivir desde hace much í simos siglos. Hemos soportado durante demasiado tiempo su humillaci ó n, su violencia y su codicia. Es este el momento, compa ñ eras y compa ñ eros, de que nos unamos entre nosotros, olvidando las diferencias que hemos est ú pidamente construido. Debemos convocar a esta lucha tambi é n a los compa ñ eros del Sindicato Marino Internacional y no olvidarnos de la Uni ó n Terrestre de Mascotas, quienes … — intenta decir mientras el p ú blico lo interrumpe con gritos y abucheos — . Por favor, ¡ por favor compa ñ eros! Es momento de unirnos, todos y cada uno de nosotros. Debemos juntarnos para ponerle fin a este m...